La transformación digital en la medicina diagnóstica
El uso de softwares elimina la necesidad de lámina radiológica para imprimir exámenes y deja informe médico más preciso
Ver el cuerpo humano sin la necesidad de cirugías es una gran ventaja del diagnóstico por imagen, que es una importante evolución tecnológica que representó un avanzo en la forma de diagnosticar enfermedades. Sin embargo, la actual transformación digital que vivencian las organizaciones de salud va más allá de ver estructuras – como huesos, órganos, venas y arterias: con el uso de softwares y equipamientos médicos, ella permite que exámenes de rayo X, tomografía computadorizada, resonancia magnética, ecografía, entre otros, se amplíen, se reconstruyan en 3D y se analicen vía computadora sin la necesidad de la lámina radiológica.
La era digital en la medicina diagnóstica significa mejor calidad de imagen, mayor productividad para el médico, mayor control de procesos, más seguridad al paciente y una gestión estratégica. Todo ello debido al uso de softwares que permiten la creación de indicadores, el almacenamiento de historial médico e incluso la elaboración de informes médicos a distancia – sin la necesidad de la presencia física del profesional.
Dejar de usar equipamientos analógicos reduce impactos al medio ambiente, ya que funcionan con una placa de fósforo, conocida como CR, que genera la lámina que se usa en los exámenes – son materiales altamente contaminantes. Y, además, aún hay el riego del paciente perder los exámenes tras entregarle; en ese caso, sería necesario repetirlos, lo que generaría un retrabajo. Con la digitalización del sector, el examen de imagen pasó a almacenarse digitalmente o electrónicamente, lo que permite eliminar el proceso altamente costoso de impresión de láminas.
Esas imágenes se pueden almacenar en el Sistema de Archivamiento y Comunicación de Imágenes (Picture Archiving and Communication System – PACS) y solamente se las pueden imprimir a partir de la solicitud de una persona. Ese cambio en la forma de trabajar implica en una mayor productividad para el médico, además de una mayor rapidez en los procesos, porque, cuando el profesional tiene el historial de imágenes del paciente, consigue saber precisamente en qué etapa se paró el tratamiento para darle continuidad o modificarlo para una forma más asertiva.
Integración
Las funcionalidades de PACS aún pueden integrarse al Sistema de Informaciones de Radiología (Radiology Information System - RIS), software que automatiza el flujo de una clínica de medicina diagnóstica, lo que permite a radiólogos importar templates de informes médicos conforme especialidad.
Además, la integración de las herramientas facilita la gestión de las imágenes: esta pasa a ser más adecuada, ya que permite combinarse con otros datos clínicos del paciente. PACS permite el cruce de los datos y la manipulación de las imágenes que se generaron a través de los equipamientos de exámenes, incluso a través de acceso remoto. Se puede acceder a RIS a través del internet, desde cualquier lugar, y es compatible con diferentes sistemas de gestión. Aún puede integrarse al Historial Clínico Electrónico del Paciente (PEP), que sustituye las prescripciones y las solicitudes de examen en papel y permite el almacenamiento de todos los datos de los usuarios en un solo lugar.
El uso de las dos herramientas todavía permite que el informe médico sea más preciso, ya que el médico radiólogo también tiene acceso al historial de salud del paciente y puede analizar la imagen del examen. Con eso, los resultados se vuelven menos susceptibles a errores y tienden a salir con más agilidad.